Una reflexión ágil y viva acerca de la forma en que literatura y política se entrelazan.
En este ensayo conciso y clarividente, Richard Ford enuncia algo que muchos de sus lectores han intuido desde siempre en sus libros: que lo artístico, lo ético, lo público y lo privado no son esferas separadas, sino facetas de una misma experiencia; que, en literatura, lo político se inscribe en lo íntimo, en el lenguaje y en la mirada atenta sobre lo cotidiano.
En un iluminador recorrido por su vida y su obra, Ford nos invita a acompañarlo por su Misisipi natal, donde es sabido que las leyes no han de entenderse al pie de la letra; por México, donde comprendió que solo el noir podía plasmar la violencia y la corrupción que lo rodeaba; por las primeras novelas de Frank Bascombe, gracias a las que comprendió que la polis aristotélica comienza en el propio hogar.
En palabras sencillas alumbra una pregunta siempre presente en la obra de Ford: ¿cómo vivir con decencia en un mundo en el que la política tiende a ser deshonesta? Y lo hace con ironía, con ligereza, rechazando cualquier atisbo de solemnidad: rasgos que son marca de estilo de su literatura. Mucho más que un testimonio personal, este libro es una meditación sobre lo que la novela puede y debe seguir siendo hoy: una forma de verdad, de compromiso y de humanidad, en la que lo personal y lo político se entrelazan indisolublemente.
«Ford está entre los escritores estadounidenses más sobresalientes de los últimos cincuenta años.» The New York Times